miércoles, 30 de octubre de 2013

FELIZ CUMPLEAÑOS DEMOCRACIA ARGENTINA


Muchas reflexiones surgen de un día como hoy. Hace 30 años la ciudadanía recuperaba la posibilidad de elegir a sus gobernantes, un hecho muy importante, que nos brinda autonomía como personas, libertad pero sobre todo responsabilidad por las decisiones y elecciones que realizamos. No estoy seguro que todos puedan dimensionar la trascendencia de esta fecha, como nunca, en la historia de nuestro país llevamos 30 años ininterrumpidos de democracia, quedan muchas cuentas pendientes aún, que entre todos debemos ir saldando paulatinamente. Debemos poder llegar a un país donde no haya más asistencialismo, donde cada uno sea auto suficiente, dignificando al ser humano y su libertad de elección por sobre todas las cosas. Debemos desarrollar un país donde todos se sientan parte, no somos muchos quienes poblamos nuestra querida Argentina, tan solo un puñado de 45 millones, diseminados en un vasto territorio, producimos alimentos para 400 millones de personas, no puede haber hambre y necesidad. El desafío está planteado, cada día con nuestros actos debemos recordar esta fecha y hacerla valer, lo conseguido es nuestro, de todos los Argentinos por igual, no pertenece a ningún partido, a ningún gobierno, ni muchos menos a nadie en particular. Quiero recordar un pensamiento que nos legara el gran Juan Bautista Alberdi cuando nos dijo respecto de la justicia independiente: "donde la justicia es cara, nadie la busca, y todo se entrega al dominio de la iniquidad. Entre la injusticia barata y la justicia cara, no hay término que elegir.
La propiedad, la vida, el honor son bienes nominales cuando la justicia es mala. No hay aliciente para trabajar en la adquisición de bienes que han de estar a la merced de los pícaros.
La ley, la Constitución, el gobierno, son palabras vacías si no se reducen a hechos por la mano del juez, que en último resultado es quien las hace ser realidad o mentira".
Creo que mucha sangre ha sido derramada y no nos podemos dar el privilegio de derrochar lo conseguido corriendo detrás de decisiones prebendarias, sino muy por el contrario, caminar erguidos con la vista en el futuro y el legado que asumimos dejar a las próximas generaciones que, por ahora, es bastante incierto. Hoy más que nunca, la libertad y la responsabilidad deben marcar un mismo derrotero para iluminar el camino de los más jóvenes. Recuperemos los valores democráticos, republicanos y de compromiso social, es la única senda que no debe tener retorno. Feliz cumpleaños Democracia Argentina.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

La disociación política

Resulta de una difícil lectura para la sociedad en gral. Muchas decisiones se toman con un aparente objetivo cuando en la mayoría de las veces están encubriendo alguna jugada maestra para perjudicar algún adversario o beneficiar algún aliado o socio. Estas circunstancias, que en la política de cabotaje son leídas como de gran capacidad de liderazgo y/o de cintura política para el dirigente involucrado en realidad esconde una terrible denostación y debilitamiento de las instituciones republicanas. 
Dichas maniobras o decisiones no son privativas de un color político u otro, por el contrario, a modo de corte transversal abarca a todos los partidos, al menos los que han tenido posibilidad de gobernar.
Para profundizar más en el tema se puede mencionar como práctica común el mover los resortes de los distintos organismos al alcance del gobernante e incluso que involucran a los distintos poderes que componen el estado, se ha escuchado decir por ahí que el poder legislativo se convierte en algunas circunstancias en la escribanía que legitima los caprichos del poder, distando y mucho del rol que, en realidad, debe desempeñar el Congreso.
Por caso también se han denunciado actos en los cuales pareciera que el Poder Judicial dictamina en función del poder de turno, sin importar cual fuera este, configurando una grave intromisión de un poder sobre otro, restándole seriedad jurídica al país y lo que es más importante un marco jurídico que no propicia la inversión exógena, tan necesaria para las naciones en vías de desarrollo.
Sabemos que desenmarañar estos análisis no es simple para el ciudadano de a pie que, se encuentra más preocupado por su realidad socio-familiar y de supervivencia que por el desempeño de los dirigentes políticos, sumado a una débil formación cívica genera un coctail cómplice de la realidad que nos ocupa desde hace muchas décadas en nuestro país.
Debe procurar el ciudadano el interés por el manejo de la cosa pública, sin requerir con ello la participación activa dentro de partidos políticos pero si una consustanciación con el devenir cotidiano que le permita recabar la mayor cantidad de elementos que le ayuden a tomar la mejor decisión a la hora de votar.
Por ello considero que existe disociación política dado que, sin distinción de ciudadanos con formación académica o no, se percibe una ingenuidad manifiesta en el análisis de las maniobras que caracterizan al poder político y sus tentáculos en los diferentes estamentos de la sociedad. Parte de la evolución social que necesita nuestro país pasa por desenmascarar estas maniobras perversas propias de los consejos de Maquiavelo, cuando estos ocurra asistiremos a ese cambio tan mentado que no permitirá jamás esas estrategias mendaces que tanto mal hicieron a nuestra historia.

lunes, 24 de septiembre de 2012

LA DOBLE MORAL

Cada vez es más común, desafortunadamente, observar referentes sociales, deportivos, religiosos y políticos denunciar y/o horrorizarse ante conductas de terceros que ellos mismos han sostenido y lo que es peor que tal vez aún sostienen.
Generalmente la sociedad denomina estas actitudes como doble moral, con una alta carga de hipocresía, doble discurso y denosta fuertemente a aquellos que la practican. Algunas veces estas actitudes son toleradas porque no agravian ningún bien público o de interés masivo sin contar que seguramente hay gente que se encuentra muy perjudicada con estos disvalores. Gravemente resulta dañada la institucionalidad cuando estas prácticas provienen de encumbrados dirigentes políticos y altos ejecutivos. Ambos proclaman por un lado la defensa irrestricta de la República y sus instituciones y por el otro la tan mentada responsabilidad social respectivamente que, en muchos casos, no es más que una manera elegante de evadir impuestos o lavar su imagen ante las actividades no muy claras de la compañía o no del todo aclaradas ante la sociedad.
Ambas posiciones dañan enormemente a la sociedad ya que muchas veces con la donación de la pintura para una escuela, o de ropas y calzado para un comedor y por que no? con el apoyo a una campaña de interés público se logra concitar el interés de la ciudadanía, quienes obnubilados por el magnánimo gesto, no profundizan sobre los verdaderos motivos de esta pseudo caridad Por supuesto que más grave es aún cuando quienes desarrollan esta doble moral son funcionarios públicos, quienes al amparo de los fueros o bien del contubernio político que los ha llevado a ocupar el cargo que detentan cometen un sinnúmero de actos delictivos disfrazados bajo una cortina de democracia y transparencia que no es tal.
Alguna vez la sociedad deberá desarrollar una mayor capacidad de análisis que le permita desenmarañar la tenebrosa trama que tanto daño está haciendo y hará a nuestra sociedad, que demanda urgente mayor participación, mayor compromiso y mayor incumbencia de la gente, del vecino de a pie en las cuestiones que hacen a nuestra República. Por supuesto todo ello no será gratis ya que requiere de trabajo y esfuerzo en pos del bien común pero que seguramente será plenamente gratificado porque formamos parte de esa comunidad que deseamos mejorar. En nuestras manos está el cambio, no subestimemos el verdadero poder popular.

viernes, 3 de agosto de 2012

EL INDIVIDUALISMO NOS ESTA ARRASTRANDO

Cada día más ejemplos pueblan nuestra controvertida realidad social. Aquéllos que a lo largo de sus vidas han pregonado el egocentrismo, el sálvese quien pueda o mientras a mi no me toque está todo bien, hoy son los que sufren las consecuencias de ese tan mentado "No te metas".
Cientos de situaciones vienen a mi mente en las que el ciudadano bien pudo haber optado por la visión de conjunto, del nosotros, de una verdadera comunidad. Cuando el niño asistía al comedor del barrio, de la escuela o de alguna iglesia muchos hasta denostaban esta tarea sosteniendo que demasiado hacen al pagar sus impuestos, ese es deber del Estado y. . .vaya paradoja, se habrán preguntado alguna vez quienes son el Estado? Cuando llegan esas crudas noches de invierno y numerosos compatriotas duermen a la intemperie e incluso algunos han perdido la vida en dichas circunstancias nos hemos planteado alguna vez, al menos una vez, salir de la comodidad de nuestros hogares para asistir o cobijar a estos ciudadanos que por diversos motivos han quedado en situación de calle. En numerosas oportunidades se ha planteado la mano dura para solucionar los problemas de inseguridad pero nunca nos hemos planteado que hacemos para finalizar con la marginación y la exclusión social, tal vez nos estemos dando cuenta demasiado tarde de cual es el verdadero sentido de vivir en sociedad y como debemos desempeñar nuestro rol en función del conjunto, en función del todo. Sería bueno no dejarnos arrastrar por el individualismo exasperante que nos sume en el aislamiento cada vez mayor......antes de que nos termine arrastrando a todos.

martes, 15 de noviembre de 2011

LA SOCIEDAD DECIDE

Es cotidiano observar y escuchar las quejas hacia el sistema, hacia el modelo y por qué no? hacia el gobierno. Pero ocurre que ante cada acto eleccionario la ciudadanía decide invariablemente hacia quien ostenta el poder. Será sabiduría popular? Será para garantizar la gobernabilidad? O somos una sociedad plenamente conservadora que prefiere acurrucarse al calor del poder antes que arriesgarse al cambio?

Numerosos interrogantes surcan este análisis y no permiten ver con claridad cuál de ellos será el acertado, dado que también está la necesidad de preguntarnos si el electorado cuenta con alternativas válidas a la hora de optar por un cambio, que no es un dato menor ya que la ciudadanía ha comprendido la importancia de elegir a conciencia a sus representantes por las consecuencias nefastas que ha provocado en el país si la dirigencia no está a la altura de las circunstancias. Y cuando se hecha un vistazo rápido de la oposición vemos que se encuentra atomizada, sin un liderazgo claro y con una falta de rumbo preocupante, por momentos gira a la derecha, por momentos a la izquierda y deja perplejos a aquellos ciudadanos ávidos de contar con un abanico de dirigentes que enriquezca el espectro político argentino.

De esta manera hasta nos permitimos inferir que como dice el conocido pensamiento "los pueblos no se equivocan" está más vigente que nunca. Los sucesivos procesos electorales y el devenir de la democracia parece comprobar esta posición, donde las mayorías sociales imponen la conducción que más claramente transmite sensación de solidez, gobernabilidad, confianza y trabajo de equipo lo cual no significa que en realidad lo sean. El llamado arco opositor podrá ser acreedor de mayores virtudes pero sino sabe llegar con ese mensaje a las masas electorales no podrá alcanzar el gobierno que se propone, vale decir es un conjunción de ser y parecer o bien carecer como hasta el día de hoy parece.

miércoles, 14 de julio de 2010

LA REALIDAD ARGENTINA

Asistimos impávidos a las decisiones que toman por nosotros los que dicen ser nuestros representantes y una vez tras otra comprobamos que aquellas se toman en función de un sinnúmero de intereses entre los que se encuentran los económicos, los sectoriales, los de lobbistas experimentados etc., pero siempre quedan en un segundo plano los intereses comunitarios, del conjunto de la población.
Tal vez a esta altura de la lectura alguien podrá plantearse que no es ninguna novedad lo hasta aquí descripto y cabe el interrogante, tiene esto solución? Por supuesto que la tiene, pero demanda una actitud que hemos sostenido siempre desde esta columna, la participación cívica, el compromiso ciudadano, la responsabilidad social de aquellos quienes con nuestros impuestos contribuimos a sostener día a día el Estado y no demandamos activamente que se cumplan las funciones para las cuales este existe.
Sin duda está mejorando el grado de participación de la ciudadanía en su conjunto, ganando las calles, organizándose en ONGs, etc. ahora bien la decisión sigue quedando en otras manos, siguen decidiendo otros por nosotros. Por ello si se canaliza el compromiso social a través de la inserción del ciudadano común en diferentes estructuras políticas ya sean nuevas o viejas, se propenderá a un verdadero acercamiento de las decisiones al vecino común, al ciudadano de a pie, donde éste puede participar de lo que en política se llama la "cocina" de la toma de decisiones. Ahora bien todo ello no se logrará si las leyes que reglamentan la participación a través de la creación de nuevas estructuras partidarias establecen tantas trabas que terminan haciendo inviable y poco factible la organización del ciudadano común en un partido político alejado de las prácticas de estructuras más antiguas. Es de esperar que todo aquéllo que tanto se declama desde la tribuna se plasme en una legislación que permita un manejo más simple, claro y transparente de la cosa pública, que es nada más y nada menos de lo que se habla cuando se habla de participación.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La verdadera Reforma Política


Un nuevo fracaso del Estado y suma más puntos la sensación de indefensión que embarga a la sociedad, y no es patrimonio de este Gobierno ni del anterior, ni de este o aquel. Los ciudadanos perciben, entienden o tristemente concluyen que el Estado no sirve para nada y eso es lo peor que nos puede pasar, de aquí a la anarquía y el caos hay pocos pasos. En el triste caso de la familia "desaparecida" durante casi un mes se verifican todos los elementos que describo anteriormente, desidia, ineficiencia, irresponsabilidad y lo que sería peor....complicidad. Por momentos la sociedad asiste a procesos o períodos donde pareciera que todo se va a encaminar, que todo se hace con seriedad y de repente todo se desmorona descubriendose tramas e intrigas que desperterían la envidia de cualquier guionista de suspenso o del hampa. Funcionarios públicos que son reemplazados de la noche a la mañana como si fueran títeres, aún siendo personajes reconocidos en sus vidas profesionales por su calidad humana, intelectual y moral, dejando la impronta de que ingresar al mundo de la política implica arrojar el buen nombre de las personas a la basura, generando un gran problema para la comunidad ya que sus grandes hombres o referentes sociales o simplemente aquellos ciudadanos honestos, dignos y trabajadores desecharán toda posibilidad de participar de la vida pública para evitar verse involucrados en escándalos gratuitos en los que seguramente deberán dar explicaciones a cuestiones que ni por asomo tuvieron acceso pero que seguramente complicará su vida de aquí en más. Para muestra basta la reciente renuncia de un reconocido funcionario de salud que manifestó haberse hartado de la política y entre las más graves acusaciones que rondan en su entorno figuran vinculaciones con la mafia de los medicamentos, que necesidad? Si hasta un día antes de asumir era un prestigioso y reconocido médico. Es muy grave. La sociedad toda debe buscar la manera de revertir esta tendencia, ocupar un cargo público debe volver a ser un honor y una distinción para la cual se es convocado o elegido con el fin de aportar lo mejor de cada uno a la comunidad. El cambio es requerido en forma perentoria, no hay tiempo que perder, los ciudadanos pero sobre todo las generaciones venideras, los jóvenes y niños de hoy necesitan respuestas que les permitan abrigar la esperanza de un cambio profundo, en el que se incluyan mejor educación, mayor seguridad, justicia y movilidad social ascendente, acceso irrestricto para todos los ciudadanos a la salud pública. Estos cuatros items deben formar parte de un acuerdo social ya no solo de los políticos, sino de la Politica con mayúsculas que incluya a referentes sociales, educativos, laborales y sociales que permita expresarse con libertad y formar parte de los gobiernos a los ciudadanos de a pie, al vecino preocupado por su entorno y que humildemente espera su turno de ser escuchado y poder participar. Esta es la verdadera reforma política que debemos proponer, este es el momento indicado, no esperemos a que sea tarde, debemos actuar y dar el verdadero valor a las instituciones representativas, dando mayor protagonismo a aquel que, en definitiva con su aporte, sostiene el sistema imperante.